15 Recomendaciones Para Pacientes en la Visita Médica

Visita médica. Apunte sus dudas.
Visita médica. Apunte sus dudas.
Apunte sus dudas para resolverlas en la consulta médica. Así evitará perder información.

15 Recomendaciones Para Que Los Pacientes Hagan Una Buena Visita Médica

En muchas ocasiones los paciente se encuentran ante situaciones inesperadas, con diagnósticos que quebrantan de forma brusca su actividad cotidiana. Ocurre que deben acudir al médico, y son presa de un manojo de nervios, están asustados y no consiguen tener una buena comunicación con los equipos médicos debido a una situación psicológicamente desbordante.

A veces no se logra establecer una relación de empatía con los profesionales sanitarios, y aunque los pacientes reciben la información, es posible que no la recuerden por completo, o que el médico o la enfermera no hayan dado todos los detalles del procedimiento que se va a realizar.

¿Qué podemos hacer para mejorar la visita médica?

Existen algunos trucos que podéis utilizar para mejorar la experiencia de la visita médica y sacarle el máximo rendimiento. Vamos a repasarlos.

  1. Respire dos veces antes de entrar: parece obvio, tomar la respiración e intentar tranquilizarse antes de la visita. Es importantísimo, pero en muchas ocasiones se escapa de nuestras manos. Todos hemos sido presa de los nervios alguna vez, y todos somos conscientes, tanto los pacientes como los profesionales, de que esto ocurre de forma natural.
  2. La presencia de un familiar siempre es beneficiosa. Permite dar apoyo al paciente, pero además, siempre existe la posibilidad de que entiendan mejor la conversación. Ambas pueden escuchar la información y entender o aclarar lo que se haya comentado. Además, el familiar puede anotar la información, dudas o preguntas que surjan, ya que el paciente ya tiene bastante con su propio proceso. El familiar siempre es una buena descarga para el paciente. Las palabras de apoyo de un familiar de confianza que sea tranquilo pueden ayudar en ese momento antes de la visita.Reconstrucción simétrica
  3. Tratar de establecer una relación cercana con el personal de enfermería. En muchas ocasiones, los médicos trabajan bajo presión ya que tienen agendas completas, así que la disponibilidad de tiempo y por tanto de intercambio de información puede ser limitada. Para los pacientes puede resultar muy útil enlazar con el personal de enfermería, que quizás puede dedicarle unos minutos extras mientras el médico visita al siguiente paciente. También puede ayudarle a aclarar las dudas y a concretar un poco más la información, en algún aspecto especial. También puede ayudarle a entender el la información en un lenguaje más cotidiano, ya que el lenguaje médico puede resultar excesivamente técnico en algunas ocasiones. Además, es posible que se le ocurran preguntas transcurridos unos minutos después de terminar la visita médica, pequeños detalles, que pueden ser resuelto con la enfermera.
  4. Si busca información sobre una intervención quirúrgica, pida que le hagan dibujos sencillos para entender mejor cómo se realizará la intervención. incluso puede llevárselos a casa, le ayudará a recordar la información.También pida que en la medida de lo posible le enseñen las radiografías y pruebas de imagen para también entender mejor su diagnóstico y la operación que le proponen. Esta es la manera más específica de obtener información sobre su proceso, y mucho mejor y más directa que tratar de comparar con otras experiencias que pueden aparecer en Google y que en cambio pueden no ser comparables. También puede pedir información sobre otros pacientes, imágenes sobre otros resultados previos.Diseño de colgajos abdominales y cierre abdominal
  5. Cuando el médico o la enfermera le ofrezcan un teléfono de contacto o alguna otra vía (correo electrónico, etc.) no desaproveche la ocasión. Es una excelente oportunidad para contactar con los profesionales que se van a ocupar de usted, y le permite resolver dudas en los momentos más convenientes para ambos. Puede que el médico tarde en responder su correo, pero lo más probable es que encuentre el tiempo para hacerlo. Si no le contesta, no puede establecer vías de contacto, es muy difícil hablar con él/ella o pone barreras para el encuentro, mi recomendación es replantear la situación y valorar buscar profesionales más disponibles para usted.
  6. Utilice los recursos que el equipo médico haya puesto a su disposición en internet. En ocasiones los profesionales escriben información sobre los procedimientos en los blogs de su página web. Esos blogs contienen las preguntas y respuestas más frecuentes, incluso aunque parezcan insignificantes. Por ejemplo en nuestro blog ponemos por escrito la misma información que damos a los pacientes en la consulta, así los pacientes pueden reforzar la visita médica, la información, aclarar detalles y tienen además nuestro teléfono y correo electrónico disponible para que realicen las aclaraciones necesarias.
  7. Consultar en Google sobre su procedimiento puede terminar por desorientar a los pacientes. Y no me refiero a que la información sea errónea. Me refiero a que profesionales y pacientes aparecen en Google dando información y contando sus experiencias. Sin embargo no todos los pacientes tienen las mismas enfermedades ni circunstancias, por lo que la información que dan puede no ser aplicable a otros pacientes. Distinguir este aspecto puede ser realmente complicado incluso para los profesionales, ya que incluso los pacientes con enfermedades parecidas pueden ser tratados de formas distintas. Por tanto mi recomendación es evitar búsquedas en Google como primera herramienta. Es mejor buscar la información que el equipo médico que la atiende tiene publicada en internet.
  8. Si quiere conocer la opinión de otros pacientes atendidos por el equipo médico, puede pedirlo abiertamente. Siempre suele haber alguien de confianza que estará encantado de compartir con otro paciente su experiencia de primera mano.
    Testimonios y Opiniones
  9. Durante la visita médica pregunte cuáles son todas las alternativas que hay para tratar su caso. A veces es humano tratar de simplificar las situaciones para hacerlas más manejables. Sin embargo conviene no perder de vista todas las opciones. Sé que esto puede resultar complicado porque con los nervios y la ansiedad, a veces tener mucha información parece que nos deja la situación menos clara. Por eso recomendamos siempre venir acompañados por un familiar para ayudar en ese proceso.
  10. Cuando existan diferentes alternativas, no tome la decisión al momento. Mi más sincera recomendación es esperar y respirar dos veces, otra vez 😉 Si existen diferentes alternativas, recoja claramente los beneficios e inconvenientes de cada una, y dedique tranquilamente en casa un tiempo a meditarlo. La situación en la consulta médica es estresante, y los pacientes no están en su ambiente. Tampoco tienen la obligación de tomar decisiones inmediatas. Tómese unas horas en casa para pensarlo tranquilamente, con su familia y allegados, personas de su confianza que le conozcan bien y le ayuden a tomar la mejor decisión informada para usted.reconstruccion de mama bilateral
  11. Valore todas las alternativas médicas, no dude en pedir una segunda opinión. Siempre es bueno tener la mayor cantidad de información posible. Por supuesto esto no garantiza nada respecto al resultado, pero al menos sabremos que la decisión que se tomó fue de la manera más concienzuda. Tenga en cuenta, que para una misma enfermedad pueden existir diferentes tratamientos, y que no todos los médicos han tenido las mismas experiencias con los diferentes tratamientos. Por tanto, la información que le darán siempre contiene un elemento de experiencia personal. No interprete esto como una falta de congruencia o de profesionalidad. Sencillamente, como la vida misma, la realidad puede ser interpretada de múltiples maneras. Si pide varias opiniones, no intente llegar al punto medio, ya que tampoco es seguro que su caso esté en ese lugar. Cuando haya decidido quién quiere que sea su médico, aténgase a sus recomendaciones, y verá como normalmente logra los resultados esperados.
  12. Antes de una intervención consulte si necesitará rehabilitación o fisioterapia, busque dónde la puede hacer, suele haber centros cerca de los domicilios de los pacientes, más de lo que espera! SI va a necesitar implantes, prótesis externas, fajas, prendas específicas, etc. consulte dónde puede encontrar las preferidas por su equipo médico. Normalmente le recomendarán las que mejor resultado han tenido en su experiencia.
  13. Pregunte los tiempos de recuperación, momento estimado del alta, cicatrización de heridas, cuando le quitan puntos, cuando puede hacer vida en domicilio y cuando puede volver a trabajar y hacer deporte.Recuperacion intervención
  14. Pregunte la opinión a su médico de cabecera. Son profesionales que velarán por usted sin otros intereses. Le pueden dar una opinión distinta y valorar su situación general. No lo desaproveche.
  15. No deje nunca preguntas por hacer. Es preferible resolver todas las cuestiones en la consulta. No desaproveche la oportunidad. Una vez resuelta la consulta y elaborado su plan, los profesionales suelen incomodarse cuando en la misma mañana de la intervención los pacientes plantean nuevas consultas, dudas, alternativas o qué intervención se va a realizar. Esto denota un defecto de la comunicación y una falta de maduración en el proceso de la enfermedad, atribuible siempre a ambas partes de la interacción, tanto profesionales como pacientes, y que hay que evitar para no tener sorpresas desagradables. Una correcta información le permitirá aumentar las posibilidades de llegar a buen puerto.La consulta médica

Prepararse para la Anestesia. Hipertensión.

Sal
Como continuación a entradas previas sobre preparación para la anestesia, hemos preparado una nueva entrada sobre un aspecto importante: el control de la hipertensión arterial para las intervenciones quirúrgicas.
Sal
Los medicamentos para bajar la tensión se deben mantener para una cirugía, y la ingesta de sal se debe moderar en los días previos.

¿Qué riesgo representa la anestesia en un paciente hipertenso?

Los pacientes con hipertensión crónica presentan con más frecuencia inestabilidad hemodinámica, arritmias, cardiopatía isquémica, complicaciones neurológicas y fracaso renal durante el postoperatorio. Los valores ideales de control son <140/90 mmHg y <130/80 mmHg para pacientes de alto riesgo (diabéticos, enfermedad renal o clínica cardiovascular).
Sin embargo, en cirugía programada los pacientes con hipertensión ligera o moderada, bien controlada, sin patología asociada o lesión de órgano diana, no presenten un riesgo más elevado de complicaciones.
Muchos pacientes, con hipertensión controlada o no, presentan cifras elevadas de tensión en el momento del ingreso en el hospital. Esta hipertensión con frecuencia se debe a la ansiedad por la intervención y el estrés por la llegada al hospital. Se deberá  tomar un ansiolítico previo a la cirugía para minimizar estos aumentos de tensión arterial.
Muy importante es mantener su medicación antihipertensiva según la pauta habitual hasta la cirugía, intentando no iniciar nuevos tratamientos los días previos a la intervención.

Actitud ante la medicación antihipertensiva crónica

Los medicamentos antihipertensivos han de mantenerse hasta el mismo día de la intervención (incluso si el paciente está en ayunas, se deben tomar con lo mínimo de agua) para evitar el riesgo de la hipertensión grave y además, la suspensión de cierto tipo de fármacos (por ejemplo betabloqueantes) puede comportar un riesgo de rebote tensional.
La única excepción parece ser los IECA/ARA II (Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina / Antagonistas de los receptores de la angiotensina II), al haberse detectado que los pacientes que han tomado esta medicación en las horas previas a una intervención tienen un riesgo superior de presentar hipotensión durante la anestesia. En estos casos, por tanto, no se debe administrar el fármaco el día de la intervención.
Los pacientes en tratamiento con diuréticos pueden presentar hipokaliemia y/o depleción de volemia, susceptibles de causar complicaciones (arritmias, potenciación de los relajantes musculares, íleo paralítico, hipotensión), motivo por el cual hay que asegurarse de que estas circunstancias hayan sido descartadas o corregidas antes de la anestesia, salva que haya alguna contraindicación.
La medicación antihipertensiva deberá ser reiniciada lo antes posible tras la intervención.

Prepararse para la anestesia. Ayuno preoperatorio.

Ayunas y quirófano
Ayunas y quirórfano
El tiempo mínimo de ayunas para alimentos sólidos antes de una intervención es de 6 horas.

¿Qué se considera  AYUNO?

 Se considera ayuno a no ingerir líquidos ni sólidos.

Es importante matizar este punto, porque muchas personas sólo consideran ayuno la no ingesta de alimentos sólidos, y es por tanto una idea equivocada. Es muy importante dejar pasar un cierto número de horas desde la última vez que se ingirió algo de comida o bebida, ya que si han pasado pocas horas, se pueden producir vómitos abundantes, y una complicación temida pero evitable, denominada síndrome de aspiración ácida (síndrome de Mendelson). La manera más segura de evitar el síndrome de aspiración es mantener ayunas de líquidos y sólidos desde 6 a 8 horas antes de la intervención, o sea a partir de medianoche para los pacientes que van a ser operados por la mañana.

 ¿Por qué se produce la aspiración ácida?

 Cuando alguien va a ser sometido a cualquier tipo de procedimiento anestésico, es necesario que su estómago esté vacío de contenido alimenticio ó gástrico. Esto se debe a que es necesario suministrar fármacos para producir la anestesia que como efecto colateral relajan los músculos de la deglución. El resultado es que el contenido del estómago puede pasar a los pulmones porque se han perdido los mecanismos de protección de vía aérea. El ácido del estómago termina produciendo una neumonitis químicamuy grave que puede llevar al paciente a una unidad de cuidados intensivos y en casos muy severos puede resultar fatal.

 ¿Cuánto tiempo de ayunas es necesario?

 En pacientes sanos se considera que es necesario un periodo mínimo de 4 horas para líquidos claros ( agua, zumos sin pulpa, infusiones….) y 6 horas para sólidos. Estos son los tiempos mínimos, por debajo de los cuales el paciente está sometido a un riesgo importante de aspiración del contenido gástrico. En pacientes diabéticos, con problemas digestivos ( p.ej. hernia de hiato), embarazadas, obstrucciones intestinales…estos tiempos tienen que ser mayores, ya que el vaciamiento gástrico está enlentecido o sus mecanismos antirreflujo no funcionan adecuadamente. En este tipo de pacientes siempre existe un riesgo mayor de aspiración que en el resto.

 ¿Qué es lo que tengo que hacer antes de una intervención quirúrgica o procedimiento invasivo?

 Si el procedimiento tiene lugar a primera hora de la mañana, la última ingesta tanto de líquidos como de sólidos, deberá ser a las 12 de la noche. Durante el descanso nocturno el vaciamiento gástrico es más lento.

Si el procedimiento va a tener lugar por la tarde, como mínimo la última ingesta para líquidos claros será 4 horas y para sólidos 6 horas, teniendo en cuenta que cuanto más tiempo haya pasado desde la última ingesta, menos riesgo habrá de aspiración.

  ¿Por qué no se puede beber agua?

 Al beber agua el estomago se distiende y entiende que el mecanismo de la ingesta va a comenzar, así que produce ácidos para prepararse para la digestión. La cantidad de contenido gástrico que se produce puede ser muy variable, así que si el paciente se anestesia este contenido ácido puede pasar al pulmón y lesionarlo.

 En resumen, mi recomendación general es mantener ayuno de 8 horas para sólidos, 6 horas para líquidos claros y 4 horas para agua. Respetar el ayuno es muy importante para evitar que de un pequeño procedimiento quirúrgico, pueda haber una gran complicación. La insistencia de los anestesiólogos en este punto pretende garantizar la mayor seguridad para el paciente en el procedimiento y minimizar los riesgos.