Prepararse para la Anestesia. Hipertensión.

Sal
Como continuación a entradas previas sobre preparación para la anestesia, hemos preparado una nueva entrada sobre un aspecto importante: el control de la hipertensión arterial para las intervenciones quirúrgicas.
Sal
Los medicamentos para bajar la tensión se deben mantener para una cirugía, y la ingesta de sal se debe moderar en los días previos.

¿Qué riesgo representa la anestesia en un paciente hipertenso?

Los pacientes con hipertensión crónica presentan con más frecuencia inestabilidad hemodinámica, arritmias, cardiopatía isquémica, complicaciones neurológicas y fracaso renal durante el postoperatorio. Los valores ideales de control son <140/90 mmHg y <130/80 mmHg para pacientes de alto riesgo (diabéticos, enfermedad renal o clínica cardiovascular).
Sin embargo, en cirugía programada los pacientes con hipertensión ligera o moderada, bien controlada, sin patología asociada o lesión de órgano diana, no presenten un riesgo más elevado de complicaciones.
Muchos pacientes, con hipertensión controlada o no, presentan cifras elevadas de tensión en el momento del ingreso en el hospital. Esta hipertensión con frecuencia se debe a la ansiedad por la intervención y el estrés por la llegada al hospital. Se deberá  tomar un ansiolítico previo a la cirugía para minimizar estos aumentos de tensión arterial.
Muy importante es mantener su medicación antihipertensiva según la pauta habitual hasta la cirugía, intentando no iniciar nuevos tratamientos los días previos a la intervención.

Actitud ante la medicación antihipertensiva crónica

Los medicamentos antihipertensivos han de mantenerse hasta el mismo día de la intervención (incluso si el paciente está en ayunas, se deben tomar con lo mínimo de agua) para evitar el riesgo de la hipertensión grave y además, la suspensión de cierto tipo de fármacos (por ejemplo betabloqueantes) puede comportar un riesgo de rebote tensional.
La única excepción parece ser los IECA/ARA II (Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina / Antagonistas de los receptores de la angiotensina II), al haberse detectado que los pacientes que han tomado esta medicación en las horas previas a una intervención tienen un riesgo superior de presentar hipotensión durante la anestesia. En estos casos, por tanto, no se debe administrar el fármaco el día de la intervención.
Los pacientes en tratamiento con diuréticos pueden presentar hipokaliemia y/o depleción de volemia, susceptibles de causar complicaciones (arritmias, potenciación de los relajantes musculares, íleo paralítico, hipotensión), motivo por el cual hay que asegurarse de que estas circunstancias hayan sido descartadas o corregidas antes de la anestesia, salva que haya alguna contraindicación.
La medicación antihipertensiva deberá ser reiniciada lo antes posible tras la intervención.

Prepararse para la anestesia. Ayuno preoperatorio.

Ayunas y quirófano
Ayunas y quirórfano
El tiempo mínimo de ayunas para alimentos sólidos antes de una intervención es de 6 horas.

¿Qué se considera  AYUNO?

 Se considera ayuno a no ingerir líquidos ni sólidos.

Es importante matizar este punto, porque muchas personas sólo consideran ayuno la no ingesta de alimentos sólidos, y es por tanto una idea equivocada. Es muy importante dejar pasar un cierto número de horas desde la última vez que se ingirió algo de comida o bebida, ya que si han pasado pocas horas, se pueden producir vómitos abundantes, y una complicación temida pero evitable, denominada síndrome de aspiración ácida (síndrome de Mendelson). La manera más segura de evitar el síndrome de aspiración es mantener ayunas de líquidos y sólidos desde 6 a 8 horas antes de la intervención, o sea a partir de medianoche para los pacientes que van a ser operados por la mañana.

 ¿Por qué se produce la aspiración ácida?

 Cuando alguien va a ser sometido a cualquier tipo de procedimiento anestésico, es necesario que su estómago esté vacío de contenido alimenticio ó gástrico. Esto se debe a que es necesario suministrar fármacos para producir la anestesia que como efecto colateral relajan los músculos de la deglución. El resultado es que el contenido del estómago puede pasar a los pulmones porque se han perdido los mecanismos de protección de vía aérea. El ácido del estómago termina produciendo una neumonitis químicamuy grave que puede llevar al paciente a una unidad de cuidados intensivos y en casos muy severos puede resultar fatal.

 ¿Cuánto tiempo de ayunas es necesario?

 En pacientes sanos se considera que es necesario un periodo mínimo de 4 horas para líquidos claros ( agua, zumos sin pulpa, infusiones….) y 6 horas para sólidos. Estos son los tiempos mínimos, por debajo de los cuales el paciente está sometido a un riesgo importante de aspiración del contenido gástrico. En pacientes diabéticos, con problemas digestivos ( p.ej. hernia de hiato), embarazadas, obstrucciones intestinales…estos tiempos tienen que ser mayores, ya que el vaciamiento gástrico está enlentecido o sus mecanismos antirreflujo no funcionan adecuadamente. En este tipo de pacientes siempre existe un riesgo mayor de aspiración que en el resto.

 ¿Qué es lo que tengo que hacer antes de una intervención quirúrgica o procedimiento invasivo?

 Si el procedimiento tiene lugar a primera hora de la mañana, la última ingesta tanto de líquidos como de sólidos, deberá ser a las 12 de la noche. Durante el descanso nocturno el vaciamiento gástrico es más lento.

Si el procedimiento va a tener lugar por la tarde, como mínimo la última ingesta para líquidos claros será 4 horas y para sólidos 6 horas, teniendo en cuenta que cuanto más tiempo haya pasado desde la última ingesta, menos riesgo habrá de aspiración.

  ¿Por qué no se puede beber agua?

 Al beber agua el estomago se distiende y entiende que el mecanismo de la ingesta va a comenzar, así que produce ácidos para prepararse para la digestión. La cantidad de contenido gástrico que se produce puede ser muy variable, así que si el paciente se anestesia este contenido ácido puede pasar al pulmón y lesionarlo.

 En resumen, mi recomendación general es mantener ayuno de 8 horas para sólidos, 6 horas para líquidos claros y 4 horas para agua. Respetar el ayuno es muy importante para evitar que de un pequeño procedimiento quirúrgico, pueda haber una gran complicación. La insistencia de los anestesiólogos en este punto pretende garantizar la mayor seguridad para el paciente en el procedimiento y minimizar los riesgos.