La Grandeza de la Colaboración Humana

Determinación

La vuelta de vacaciones en agosto me ha sorprendido por el notable incremento de lesiones traumáticas en la mano y el número de amputaciones que hemos atendido. Todavía estamos en una fase muy aguda de alguno de ellos. Me acordaré muchos años de esta noche. Sin esperarlo, hemos realizado una de las intervenciones que más sorpresa genera en la gente. En un accidente de moto un paciente ha sufrido la amputación de un brazo. Si, si, el brazo estaba fuera del cuerpo. Pero en seis horas hemos conseguido devolverlo al paciente y hacer que la circulación de la sangre volviera a funcionar. Hemos hecho un reimplante.

SAMUR
Accidente de tráfico en Madrid. Atención médica inmediata por el SAMUR.

Para mí, este es un de los mayores avances que hemos tenido en cirugía, y no es precisamente de los últimos años. El primer reimplante de la historia lo realizó el Dr. Malt en el año 1965!

¿Y qué pasa con estos reimplantes o los brazos amputados?

Normalmente se consideran muy lesionados para reimplantarlos, y la cantidad de maniobras quirúrgicas que se necesita para reimplantarlo es muy amplio. Hay que reparar huesos, nervios, tendones, músculos, arterias y cuantas más venas mejor. Pero creo que más importante todavía, hay que decidir cómo van a trascurrir las cosas y predecir por dónde se puede complicar el paciente.

Ayer la actuación superó notablemente mis expectativas. El traslado de la parte amputada y del paciente al hospital fue rápido y seguro. La estabilización y valoración del paciente a su llega al hospital fue muy efectiva. Los compañeros con los que trabajamos durante la noche habían entendido cuáles eran las necesidades reconstructivas del paciente, y la comunicación fue eficaz porque todos estábamos en modo escucha.

Así el paciente pudo recibir una osteosíntesis super-estable, se repararon los nervios y músculos y venas. La mano recibió la primera bocanada de sangre a 5 horas tan solo después de haberse desprendido del paciente. Creedme que es un tiempo fantásticamente corto. Esos tiempos se deben también a un excelente trabajo del equipo de SAMUR que atendió al paciente y lo trasladó a nuestro centro.

¿Cuál fue el secreto del éxito de anoche? Estoy convencido de que la mezcla de dos componentes: excelencia + escucha.

Nuestra determinación fue intentar devolver la integridad física a del paciente. Por eso, una vez descartado que el paciente estuviera en peligro, comenzamos a planificar el reimplante del brazo amputado, las lesiones asociadas y las necesidades futuras.

Determinación

¿Pero entonces, no todo termina ahí?

No sólo es que haya que hacer el reimplante, es que hay que predecir las necesidades futuras y uno de los aspectos más complicados de la interacción tanto humana como profesional es intentar visionar cómo va a trascurrir la cirugía, cómo van a actuar los demás compañeros y como va a evolucionar el reimplante.

¿Y de verdad esos reimplantes funcionan, sirven para algo?

Los reimplantes de extremidad superior se ven recompensado a varios niveles. En primer lugar es importante para mantener la imagen corporal, y por tanto, el reimplante tiene un impacto cosmético y psicológico sobre los pacientes. En segundo lugar, a nivel funcional las revisiones de casos de reimplante frente a revisión de amputación arrojan un balance a favor de los reimplantes. La revisión de casos más larga ha sido publicada por Graham. En su trabajo, se documentaron 22 reimplantes de mano y brazo y 22 pacientes que se trataron mediante revisión de amputación y prótesis a niveles similares. Como resultado se observaron resultados funcionales superiores en el grupo de reimplante frente al grupo de protetización. Incluso los pacientes con lesión avulsiva presentaron mejores resultados funcionales.

La cirugía más frecuentes después un reimplante es la cirugía de tendones.

He revisado los casos que he intervenido desde 2006 hasta 2012, y casi la mitad de los pacientes necesitaron revisión delos tendones para mejorar el movimiento. La siguiente más frecuente fue la cirugía de articulaciones para quitar cicatrices y permitir el mayor rango de movilidad posible. Hasta el momento, de los mas de 60 pacientes en los que he hecho reimplante sólo 1 no estaba contento y me pidió que se lo quitara.

En cualquier caso siempre merece la pena ir a la cirugía secundaria ya que la función que se puede sacar de las partes reimplantadas es enorme!

Si se encuentra en una situación parecida a esta o conoce alguien que ha sufrido este tipo de lesión no dude en llamarnos para solucionar el caso.

Nuestra experiencia acumulada y los resultados excelentes que estamos observando nos animan a seguir ayudando a los pacientes que sufren la amputación de un brazo. Lea un testimonio directo sobre el tema AQUÍ.

Referencia: Graham B, Adkins P, Tsai TM, et al. Major replantation versus revision amputation and prosthetic fitting in the upper extremity: a late functional outcomes study. J Hand Surg [Am] 1998;23A:783–91

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